Diseñamos nuestro programa a partir de investigación sobre enfoques psicosociales que han reducido la violencia y la reincidencia en otros contextos. Ahora estamos adaptando y probando ese enfoque con aliados en Colombia.
La mayor parte de esta investigación estudia la terapia cognitivo-conductual (TCC): sesiones grupales estructuradas que ayudan a las personas a notar cómo sus pensamientos influyen en lo que sienten y hacen, y a practicar otras formas de responder. Estos estudios evaluaron otros programas, no a ACTRA. Abre cualquier estudio para leer lo que encontró.
En 58 estudios, los programas cognitivo-conductuales redujeron la reincidencia en un 25% en promedio. Las reducciones fueron mayores en programas bien implementados que atendían a participantes con mayor riesgo.
Leer el metaanálisis →En Liberia, la reducción de los comportamientos antisociales se mantuvo diez años después de un programa cognitivo-conductual de ocho semanas. Los resultados más sólidos a largo plazo se obtuvieron al combinar el programa con una transferencia de efectivo.
Leer el estudio de Liberia →Dos evaluaciones aleatorizadas del programa Becoming a Man de Chicago encontraron entre un 45% y un 50% menos detenciones por delitos violentos mientras los participantes estaban en el programa.
Leer el estudio de Chicago →Una revisión del Banco Interamericano de Desarrollo identificó los programas de prevención basados en habilidades como uno de los usos más prometedores del gasto público en seguridad en América Latina.
Leer la revisión del BID →ACTRA combinó hallazgos de varias líneas de investigación para seleccionar cinco habilidades prácticas. La investigación sobre programas cognitivo-conductuales orientó la regulación emocional, la metacognición y el manejo de conflictos; la planeación a largo plazo se basó en la investigación de Liberia; y la autopercepción, en investigación sobre intervenciones psicosociales con jóvenes facilitadas por personas no especialistas. Seguimos ajustando la forma de enseñar estas habilidades en cada implementación.
Reconocer las fortalezas propias, ver el cambio como posible y actuar con propósito.
Base en la investigaciónIntervenciones psicosociales con jóvenes facilitadas por personas no especialistas
Reconocer y manejar las emociones intensas antes de responder.
Base en la investigaciónProgramas cognitivo-conductuales
Notar, cuestionar y replantear los pensamientos automáticos.
Base en la investigaciónHeller et al., programa Becoming a Man de Chicago, que entrena a los participantes para detenerse y reexaminar sus pensamientos automáticos
Afrontar los desacuerdos, comunicar las propias necesidades y desescalar los conflictos.
Base en la investigaciónProgramas cognitivo-conductuales
Convertir las metas a largo plazo en pasos concretos y anticipar las consecuencias de distintas decisiones.
Base en la investigaciónBlattman et al., Liberia
Desde 2025 hemos completado tres ciclos de implementación, incluidos dos pilotos internos aleatorizados por conglomerados. Los resultados son exploratorios: muestran cuánto importan la calidad de la implementación y la dosis del programa, y nos han ayudado a mejorar el currículo y a elegir contextos de implementación más adecuados.
Las barras muestran cuánto cambió cada indicador en los participantes frente a un grupo de control, en desviaciones estándar (DE), una unidad común para comparar cambios entre medidas distintas. Las barras sólidas son estadísticamente significativas al 5% (p<0.05). La barra rayada alcanzó solo p<0.10, lo que no es significativo al 5%. Las barras tenues no son estadísticamente significativas. Las barras a la derecha muestran mejora frente al grupo de control. Donde menos es mejor, como la impulsividad, invertimos el signo de la estimación de IPA para que todas las barras se lean igual.
El Piloto 1 midió resultados en condiciones limitadas—nueve sesiones, sin la dosis completa del currículo. Dos efectos fueron estadísticamente significativos: una disminución en la regulación emocional y una disminución en los puntajes de conocimiento de TCC; la satisfacción con la vida también disminuyó, pero no de forma estadísticamente significativa. El Piloto 2 encontró un aumento estadísticamente significativo en la satisfacción con la vida. La regulación emocional mostró una señal positiva en una subescala ajustada, pero no alcanzó significancia en los niveles convencionales (p<0.05). De los otros diez resultados, ocho se movieron en dirección favorable y dos en dirección desfavorable (síntomas de salud mental y pares de riesgo); ninguno fue estadísticamente significativo. La alta deserción en ambos pilotos nos llevó a cerrar este contexto de implementación y a precisar nuestros criterios de alianza para lo que sigue.
Una disminución en la regulación emocional autorreportada es un patrón conocido en las intervenciones psicosociales: los participantes aprenden a reconocer mejor cuándo están pasando por un momento difícil y, como resultado, se califican a sí mismos de forma más crítica.
Comparamos nuestro programa con las transferencias directas de efectivo, una referencia muy usada para la donación costo-efectiva. Nuestro modelo interno sugiere que, una vez implementado a escala, el programa podría ser unas 20 veces más costo-efectivo que las transferencias de efectivo. Es una proyección modelada, no un resultado observado.
De dónde viene el valor modelado
La cifra de 2025 es calculada; las demás son estimaciones o proyecciones. Todo en dólares estadounidenses.
Nuestras estimaciones sugieren que el costo por participante podría bajar a medida que más implementación quede integrada en los sistemas de nuestros aliados.
Los AVAD (años de vida ajustados por discapacidad) cuentan los años de vida saludable ganados o perdidos. Los WELLBYs (años de vida ajustados por bienestar) cuentan los cambios en la satisfacción con la vida: un WELLBY es un cambio de un punto en una escala de satisfacción con la vida de 0 a 10, para una persona, durante un año.
Solicita la metodología completa →Dos organizaciones externas han estudiado esta pregunta de maneras distintas. El BID comparó tipos de programas de seguridad; el Happier Lives Institute (HLI) modeló a ACTRA específicamente.
El BID compara intervenciones de seguridad a partir de estimaciones de costo-beneficio y reporta relaciones sólidas para los programas cognitivo-conductuales, especialmente los dirigidos a adolescentes. Es evidencia sobre el tipo de intervención, no una evaluación de ACTRA.
Gráfico elaborado por ACTRA a partir de datos del BID — el BID no lo publicó como gráfico. Fuente: Mejor gasto para mejores vidas, Banco Interamericano de Desarrollo, 2018, p. 244.
El Happier Lives Institute le otorgó a ACTRA una Mención Honorífica con base en un modelo preliminar de su costo-efectividad potencial, que estima 37 WELLBYs por cada $1,000 donados, o $27 por WELLBY. La estimación es prometedora, pero sigue siendo sensible a los supuestos sobre la implementación y el impacto futuros.
HLI describe este análisis como una estimación predictiva y preliminar ("shallow"): un primer modelo de lo que ACTRA podría lograr a escala, no una medición de resultados.
Lee el informe de HLI sobre ACTRA →Los informes de cada uno de nuestros programas y la metodología detrás de nuestras estimaciones de costo-efectividad.
Probando y ajustando el currículo con personas adultas que estuvieron privadas de la libertad en Bogotá.
Nuestros dos pilotos aleatorizados por conglomerados de una estrategia de prevención de la violencia y el delito en entornos comunitarios, con la Secretaría de Seguridad y Justicia de Cali.
Un programa de salud mental y prevención de la violencia para niños, niñas y jóvenes en los colegios públicos de Bogotá, con la Secretaría de Educación.
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Damos la bienvenida a financiadores, aliados de investigación e implementadores que quieran ayudarnos a probar, mejorar y escalar el programa de forma responsable.